Una de las "joyas de la corona" en nuestra visita a Cudillero es la talla de San Francisco de Asís, realizada por Antonio Borja en el S.XVII y expuesta en la iglesia gótica de San Pedro. De este mismo autor, estamos habituados a ver obras importantes en otros lugares de Asturias como, por ejemplo, la Santa Bárbara de la Catedral de Oviedo, sin embargo su obra, en Cudillero, pasa totalmente desapercibida, si alguien no nos indica su existencia.
El encargo de esta obra a uno de los artistas de mayor prestigio en aquel entonces, demuestra el fervor religioso de una población que, aunque pequeña, se permitió el lujo de contratar a uno de los mejores.
Se trata de un San Francisco de bello rostro (especialmente bello de acuerdo con los cánones estéticos del momento) que generó una simpática leyenda en torno a él. Parece que al terminar la obra, el santo se aparece en sueños al artista y le hace una sencilla pregunta: ¿ay Antonio, Antonio, dónde me viste que tan bien me hiciste?.
![]() |
| San Francisco de Asís, representado con una calavera, símbolo de su interés por la vida, la muerte y el más allá |

Bonita historia y bonita escultura!
ResponderEliminarPues sí, Jesús. Tú, mejor que nadie, sabe que esta tierra tiene una sorpresa en cada rincón!
Eliminar